Rafa's profileRafaPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
November 20 Diálogo con Antonio Gala.Bajo qué ramas, di, bajo qué ramas de verde olvido y corazón morado la roja danza muerde tus talones y te estrechan amantes amarillos. Dímelo despacio, con ritmo pausado con ese tipo de palabras que hacen menos daño que el más puro dolor. O simplemente calla, y deja que te observe, por última vez, como la que llegaste a ser, para más tarde transmutar en existencia y vínculo, bajo reticencias, y en la tierra de aquel bagaje en conjunción. Déjame construirte para mí en mi recuerdo, y otear en el balcón de tu despedida a la que ayer me meció sin quererlo con gesto y detalle, y hoy emprende marcha hacia ninguna parte, pero por la vereda del pretexto, la indiferencia o el reproche.Desde qué repentina lontananza
giras, me nombras, saltas entre el aire, mientras yo permanezco absorto en sueños aún dormida creyéndote en mi alcoba. Mientes si me dices que queda algo guardado y esperando en el entretiempo que nos supone noviembre. Maldigo la excusa de que me echastes de menos mientras yo transitaba las fronteras de la soledad, y redundo, en soledad, así como en terreno de sol sobre asfalto y pocos trinos de fondo. Si yo fuera algo más que suspiro inscrito en momentos... importaría algo más que nada y un poco menos de algo. Mas nací cuando comencé a morir, y fui sólo en disimulo. Aleteo no constante. Irregular hasta en el pálpito de saberme entre esta incómoda tesitura. Qué plateada tristeza te reviste,
si alegre hasta tu alegre voz acudo, los pies descalzos, para entrelazarme sal paso de tu danza apresurada. Tengo alas, pero no alcanzan para resguardarnos. Soy un Ícaro en potencia, y la semilla de tu tristeza, ya comparable a mi nostalgia, cae en salinas secas y muere con estrías puntiagudas que se clavaban en las partes más sensibles de mi razón que no comprendía, pero decantada y erosionada, se consume produciendo cada vez menos dolor. Ya no sé si me dan pena tus heridas. No sé siquiera si existes o eres otra. Dónde te vas cuando te vas y lloran las colinas, a solas con tu nombre para siempre, hasta oír al lado mío tu voz que me pregunta a quién aguardo. Aguardo. No te espero. Tú me recuerdas, dices... Yo sólo te añoro cuando criba la luz el atardecer, y la bruma no me apura en intenciones. Casi te olvidé. November 19 Beduino sin Arabia, epicúreo malherido. Vivo con la extraña sensación de haberme hecho un aliado etéreo del viento. En este mes, y casi sin querer, he tocado con los dedos una ilusión que parecía lejana, tanto que, tal vez, sigo sin ser consciente de lo vivido. Parco soy en el ámbito de la fe, porque lejana quedó desprendida en el camino. Y aquella difícil empresa de la materialidad de los deseos... nunca se me dio bien, ni la suerte estuvo sempiterna a mi lado. Claro que lo desesperado da a todo un aspecto más colorista, y de liviano sentir se hace una explosión de matices en sí mismo. Yo que tengo por trabajo ilusionarme por defecto y que la vida me da una hostia de realidad por cada tres pasos, siempre he pensado que los momentos no llegan, se consiguen. Y cuando esto sucede, uno se decepciona por no ser lo esperado lo que ha llegado a alcanzar. Pero esta vez no es así, y pese a ello, agridulce es el paladar de esta circunstancia. Lo es porque soy hijo del viento, y sé que pronto partiré, a otro lugar, a repartir esperanzas entre otras existencias, las unas más errantes que las otras. Y sé que sólo quedará conmigo mi maleta grande, mis libros y la poca fortuna de ser un nómada del siglo XXI. No obstante, la moral me dice que he de conformarme, los demás, que ya vendrán tiempos mejores, de estancias más largas, de alumnos a los que no echaré de menos. Pero pronto el levantede la bahía me elevará entre sus revoleras y me llevará a cualquier otro paraje de esta inmensa región, donde solo, recordaré que a la mañana siguiente hizaré la bandera del no saber dónde me encuentro, y desayunaré desarraigo en soledad. Yo, me, mi y conmigo. Y detrás de mí, el camino recorrido y el que está por recorrer. |
|
|